ALBERTO CONTADOR
El ciclista español Alberto Contador (Tinkoff Saxo) se mostró "muy orgulloso" después de ampliar su renta como líder del Giro de Italia tras la decimoséptima etapa, entre las localidades de Pinzolo y Aprica sobre 174 kilómetros, y reconoció que tenía muy claro que "no" debía "perder la calma".
El pinteño, que lidera la prueba con 4 minutos y 2 segundos sobre su compatriota Mikel Landa (Astana), destacó el "gran trabajo" de sus compañeros este martes. "Me siento orgulloso de haber sido protagonista. Ha sido una etapa muy difícil. Es verdad que todo iba perfectamente hasta que llegó el pinchazo en el descenso de la Aprica", dijo.
Contador pinchó su rueda y llegó con 51 segundos perdidos respecto a Fabio Aru al pie del Mortirolo, el gran atractivo de la etapa. En la cima, Contador le sacó 1:51, un total de 2:42 en una subida que fue espectacular. "Cuando vi a Astana organizarse por delante ya sabía que iba a empezar el Mortirolo con déficit de tiempo", indicó el líder.
"El problema que tuve no fue tanto empezando la subida, si no el hecho de que el descenso anterior terminó 10 kilometros antes. Decidí coger mi ritmo y sabía que no podía perder la calma. Después de esto cambié la rueda con Basso y seguí hacia delante para acabar con la diferencia", dijo Contador.
MIKEL LANDA
El ciclista español Mikel Landa (Astana) ha indicado que su triunfo en la decimosexta etapa del Giro de Italia demuestra que puede ser "de los más fuertes en las subidas", de cara a las últimas jornadas de la carrera y en cuya clasificación general se sitúa segundo, por detrás del también español Alberto Contador (Tinkoff-Saxo).
"Realmente he demostrado que puedo ser uno de los corredores más fuertes en las subidas, y todavía nos restan varios finales en alto. Como equipo, tendremos que mantenernos unidos y permanecer atentos; porque lo que le pasó a Contador podría pasarle a uno de nosotros", reconoció Landa, en referencia al problema mecánico de su compatriota en el descenso de Aprica.
El vasco vivió "un día muy bonito, tal vez incluso mejor que el domingo", cuando ganó en Madonna di Campiglio. "Vimos que Contador tenía un problema y Katusha se marchó lleno de 'gasolina', así que trabajamos con ellos. En el Mortirolo, Fabio Aru no se sentía bien y me dijo que fuera con Contador y Kruijswijk", describió.
RESUMEN ETAPA
El ciclista espñol Mikel Landa (Astana) se ha impuesto este martes en la decimosexta etapa del Giro de Italia, transcurrida entre Pinzolo y Aprica sobre 174 kilómetros, y que ha tenido como claro protagonista al mítico Mortirolo y a un Alberto Contador (Tinkoff-Saxo) que hizo una exhibición para reforzar su 'maglia rosa' sobre Fabio Aru (Astana), quien cedió el segundo puesto al propio Landa.
A los últimos kilómetros llegaron en cabeza Contador, Landa y Steven Kruijswijk, pero fue el vasco de Astana quien, viendo que su jefe de filas Fabio Aru perdía mucho tiempo (se dejó 2:51 en la etapa), se fue en busca del triunfo en solitario, el segundo consecutivo tras su victoria del lunes, y ya es segundo en la general a 4:02.
En el Mortirolo, donde en su momento se exhibió Marco Pantani, inscribió su nombre con honores Alberto Contador entre la nómina de 'grandes' que han triunfado en sus rampas. Llegó el de Pinto con 51 segundos perdidos respecto a Aru al pie del gigante transalpino, y en la cima le sacó 1:51, un total de 2:42 en una subida espectacular como si de una cronoescalada se tratara, pues no tuvo la ayuda de ningún compañero de equipo, mientras que Aru, mientras aguantó, tuvo a un enorme Mikel Landa.
Y es que el vitoriano emuló los primeros duelos entre Chris Froome y Bradley Wiggins en el Tour de Francia, cuando Froome era el escudero pero iba mucho más fuerte que 'Wiggo'. Esta vez, como el lunes, Landa estaba mejor que Aru y, a diferencia de ese duelo británico, el propio corredor vitoriano explicó que fue el italiano quien le dijo que se fuera con Contador y Kruijswijk, pues él no podía.
No obstante, llegando al Mortirolo, parecía que sería Aru quien tenía todo a favor. Por un problema mecánico en el descenso de Aprica, en el primer paso por el puerto de 3ª donde finalizó la etapa, Contador perdió contacto con el grupo de favoritos pero supo hacer sufrir a su compañero Kreuziger, el único que tenía, con la intención de que la diferencia respecto al grupo de Aru y de un potente Astana con 4 miembros no fuera insalvable. Y no lo fue, pues en cuanto llegó a los pies del Mortirolo, Contador emprendió su 'crono' y se fue comiendo a miembros de la fuga del día, así como a integrantes de un pelotón cada vez más mermado.
De hecho, en la llegada al Mortirolo desde Aprica, en un descenso rápido, se vio una cosa bien curiosa al haber hasta tres grupos tirados por Katusha, Astana y Tinkoff-Saxo cada uno buscando el interés de sus líderes. Y es que Trofimov (Katusha) estuvo fuerte en la etapa, igual que Ryder Hesjedal (Cannondale-Garmin) o Andrey Amador (Movistar), que llegaron a superar a Fabio Aru en la dura subida al puerto alpino de 1ª categoría.
Ya en el ascenso, Contador fue dando cuenta de muchos y fijándose solo en su meta, alcanzar al italiano del Astana. El español tenía 2:35 sobre Aru al inicio de la etapa, y el italiano tenía una ventaja de 2:11 sobre su compañero Mikel Landa, ganador de la etapa anterior con final en Madonna di Campiglio. Al final, con el vasco aguantando rueda de Contador en todo momento, ascendió desde la cuarta posición hasta la segunda en la general provisional. Ambos, junto a Kruijswijk, llegaron a la cima juntos y ya no se separaron hasta el final de la etapa.
La llegada a Aprica, la definitiva, se hizo más dura pese a que las rampas más complicadas, de hasta el 15%, estaban al principio de un puerto largo pero tendido, de pendiente suave. El trio de cabeza mantuvo por encima del minuto a otro trío que acabó siendo el de Trofimov, Hesjedal y Amador, mientras que Aru volvió a rodar solo, como al final del Mortirolo, a 1'45" de Contador y compañía. Y es que una avería también afectó a Aru en la bajada y le dejó solo ante el peligro.
De cara a este miércoles, la decimoséptima etapa transcurrirá entre Tirano y Lugano sobre 134 kilómetros, una etapa corta y llana con el Teglio (3ª categoría) a los 15,4 kilómetros de la salida como único paso montañoso. Será una nueva oportunidad para las fugas o para un posible triunfo al sprint. De no pasar nada, será un descanso para los hombres de la general tras la dura etapa de este martes.
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