00 : 00 : 00

miércoles, 22 de junio de 2016

OPINIÓN 22/06/2016 BASKETBALL INTERNACIONAL ACB LIGA ENDESA : CAMPEÓN LIGA 2015-2016 REAL MADRID BASKET

MVP SERGIO LLULL

El jugador del Real Madrid Sergio Llull ha repetido como 'Jugador Más Valioso' de las finales de la Liga Endesa, igual que hiciera Arvydas Sabonis al comienzo de los 90', tras el triunfo del conjunto blanco sobre el FC Barcelona Lassa (91-84) en el cuarto partido de la serie que puso el broche a la temporada 2015/16.

Llull, también nombrado MVP en la final del pasado curso, estuvo a un excelente nivel en los cuatro partidos disputados ante el Barça. El menorquín promedió 21 puntos y fue el primero en superar los 30 de valoración en dos partidos decisivos desde 2010, cuando lo hizo Tiago Splitter. Además, Llull es el sexto jugador en lograrlo tras Arvydas Sabonis, Mike Smith, Ansley, Michael Anderson y el propio Splitter.

Sergio Llull, jugador de 28 años, disfrutó su novena temporada en el Real Madrid, equipo al que llegó procedente del ICL Manresa, conjunto con el que debutó en la Liga Endesa. El menorquín, casi una década después, totaliza 13 títulos con la camiseta merengue.

Sergio Llull se convierte en el segundo jugador de la historia que consigue revalidar su título de MVP en una final del Playoff, tras otro ex jugador del Real Madrid, el pívot Arvydas Sabonis, que lo conseguía en las temporadas 1992-93 y 1993-94.

Mediado el tercer periodo y con el partido todavía empatado, Sergio Llull se armó de balón y arremetió contra la defensa del Barcelona. El base menorquín derribó a empellones la resistencia de Brad Oleson, sacó la falta personal y soltó la pelota contra el tablero. Antes de que verla tocar el aro ya estaba otra vez arriba, pero no hizo falta el palmeo. Nada más verla entrar, su manotazo de rabia contra las redes incendió la grada entre alaridos de "¡Llull! ¡Llull! ¡Llull!". La acción, todos lo sabían, había prendido el despegue definitivo.

Desde que llegó al Real Madrid en 2007 sin peinar un solo pelo en la barba, Sergio Llull ha crecido hasta convertirse en el carburante emocional del equipo de Pablo Laso. Su carácter volcánico reacciona en las citas más importantes y en la final contra el Barcelona volvió a ser la mano que prendió la mecha del conjunto blanco. Tras la primera derrota del Palau, dio un revolcón a la eliminatoria con dos actuaciones históricas. Y cuando el cuarto asalto trajo todo el barro que esperaba, se lanzó de cabeza para desatascarlo.

Cuando el Barcelona alcanzó su máxima ventaja de 11 puntos (19-30), fueron dos triples consecutivos de Sergio Llull los que retumbaron en el marcador. Dos triples como albabonazos en un tambor de guerra que despertaron al Real Madrid de un inicio grisáceo. Y cuando el equipo azulgrana se agarraba al partido con los dientes (60-60), fueron sus embestidas las que lo echaron al suelo. Su dos más uno contra Oleson descorchó los primeros alaridos y su pase por la espalda para Ayón, apenas un par de jugadas más tarde, desató el incendio en la grada.

El base de Mahón es el vínculo más íntimo con la afición del Barclaycard Center y, como el grupo de Pablo Laso, su crecimiento también podría medirse de batalla en batalla contra el Barcelona. En nueve años con el Real Madrid, ha sido MVP de la Copa del Rey (2012), de una Supercopa (2014) y en dos ocasiones de la final de la ACB (2015, 2016).

Y el hilo conductor de todos ellos ha sido siempre el mismo: ese equipo azulgrana al que volvió a derribar en el cuarto asalto.El título y el trofeo de MVP completan dos meses de baloncesto exultante, dos meses en los que Sergio Llull ha sido alma y carburante del Real Madrid en su camino hasta la cima. Subido a hombros de Willy Hernangómez, el menorquín cortó las redes a las que había soltado aquel manotazo de rabia mientras de la grada sólo salía un grito de guerra. "¡Llull! ¡Llull! ¡Llull!"

El Real Madrid se ha proclamado campeón de la Liga Endesa este miércoles después de deshacerse del FC Barcelona Lassa (91-84) en el cuarto partido de la final de los 'play-off' en el Barclaycard Center, con un Sergio Llull hiperactivo y líder en la reacción merengue en su empeño por dejar el título en la capital.

Partió el conjunto blanco con la posibilidad de proclamarse campeón y cumplió con su cometido a pesar de que el Barça se mostró como un rival duro de roer. Tras un calamitoso inicio, el conjunto blanco se arremangó para no dar pie al quinto encuentro de la eliminatoria y asestó el golpe definitivo por el título de la Liga Endesa, el trigesimotercero en su historia.

Después de dos varapalos consecutivos recibidos en los 'clásicos', los de Xavi Pascual trataron de aprender de los errores cometidos anteriormente pretendiendo impedir el derroche de puntos de su rival. Partiendo de las mejoras en la zaga desde el inicio tras unos choques que sonrojaron a los defensores culés, quisieron morder a los locales pagándoles con la misma moneda en un brillante arranque que a la postre tuvo su reacción.

En un gran arranque, muy parejo, dos 2+1 casi seguidos abrieron una brecha favorable a los catalanes que pusieron en serio peligro a la fiesta merengue. Un total de 26 puntos en el primer tiempo sacaron a la luz las mayores carencias defensivas del Madrid con un Tomic extramotivado en la que fue su casa. Tras la gran solidez en la retaguardia mostrada en el último encuentro, cualquier comparación resultó un hándicap para los blancos en unos primeros compases en los que fueron la sombra de sí mismos.

Sin embargo, los blancos se pusieron las pilas en un segundo cuarto que dejó en el olvido lo anterior y avivó los ánimos de una hinchada que había acudido al Palacio con ganas de festejar. Un contundente parcial de 11-0 con Sergio Llull a la cabeza volvió a poner por delante a los de Laso, buscando evitar el temido quinto y definitivo duelo por el título en tierras catalanas.

La contraposicion de rachas dejó el partido sin dominador claro al tiempo de descanso, con las sensaciones de la mejora madridista patentes aún sobre la cancha, en busca de consagrar al 100% la remontada. El Barclaycard Center vibró con cada acción favorable a los suyos y disfrutó con un tercer cuarto en el que se prolongó el estado de gracia local.

Los vigentes campeones de la competición se reencontraron con la vía directa de entrada a canasta en unos minutos mágicos en los que Llull dejó claro que quería ser protagonista, líder indiscutible de los ataques madridistas y MVP de la final con 21 puntos. El conjunto madrileño comenzó a saborear la machada en los 10 minutos definitivos, donde una renta de siete puntos les permitía afrontar sus posesiones con cabeza.

No obstante, un cúmulo de pérdidas sin sentido permitieron que el Barcelona apurase al máximo sus opciones de victorias, aunque finalmente quedara a orillas de su objetivo. El récord de máximo anotador de la historia de los 'playoff' de la Liga Endesa conseguido por Juan Carlos Navarro durante el encuentro quedó en anécdota a causa del sabor agridulce que supuso la caída ante el máximo rival por segundo año consecutivo.

Las precipitaciones provocaron que el encuentro muriera bajo un ambiente agónico, moviéndose entre diferencias mínimas. Los nervios salieron a primera plana, mostrándose a flor de piel la necesidad culé en unos instantes en los que las ansias y las prisas favorecieron a un Madrid que acabó celebrando sobre la pista segundos antes del bocinazo que puso punto final a la temporada.

REAL MADRID: Carroll (2), Llull (21), Taylor (4), Thompkins (14) y Ayón (9) --cinco inicial--; Rudy Fernández (9), Sergio Rodríguez (14), Nocioni (7), Maciulis (-), Reyes (11) y Hernangómez (-).

FC BARCELONA LASSA: Satoransky (17), Navarro (14), Oleson (6), Doellman (7) y Tomic (17) -cinco inicial--; Ribas (2), Perperoglou (11), Abrines (2), Lawal (4), Vezenkov (-), Samuels (4) y Arroyo (-).

PARCIALES: 19-26, 26-21, 27-18 y 19-19.
ÁRBITROS: Hierrezuelo, García González y Jiménez. Sin eliminados.
PABELLÓN: Barclaycard Center, 12.173 espectadores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario